El libro de Abril: Don Quijote de la Mancha
El libro de Abril: Don Quijote de la Mancha

 

Nos parece que Abril, con todo lo que trae —el Día del Libro, las recomendaciones, el impulso de empezar algo nuevo—, es perfecto para lanzarse (o para volver) al Quijote. Un libro que se menciona, se respeta, se pospone.

A veces se convierte en una especie de lectura pendiente, algo que hay que hacer en algún momento, pero que nunca termina de encontrar su sitio. Y quizá por eso cuesta empezar. Porque ningún libro debería ser leído desde la obligación.

Acercarse al Quijote no tiene que ver con completar nada sino que tiene que ver con la curiosidad. Con abrirlo sin tener claro cuánto vas a leer ni decidir de antemano si lo vas a terminar. 

Sólo empezar y descubrir que es un libro donde hay humor, hay ritmo y algo inesperadamente cercano en sus páginas. Una obra que no necesita actualizarse para que siga teniendo sentido porque no depende del contexto, ni de la velocidad, ni de la forma en la que leemos ahora. Simplemente sigue y quizá por eso siempre resulta distinto a como nos lo imaginábamos. 

Precisamente lo mejor del Quijote es que no hace falta leerlo seguido ni entenderlo todo, ni siquiera hace falta llegar al final. Basta con unas páginas, con volver a el, con dejarlo y retomarlo, con leerlo como se lee casi todo lo importante y como nos gusta hacerlo a nosotros: sin prisa. 

Desde Gulungus te animamos que te lances o que vuelvas a él si ya lo conoces. Si hojeas unas páginas ya será suficiente. No te vas a arrepentir.

Si empiezas, ya has llegado.