En Junio los días son más largos y las tardes tienen esa luz tan especial.
Un mes para descubrir a una autora que no es lo que todo el mundo espera encontrarse. Porque hay algo en ella que nos recuerda al comienzo del verano...quizá sean los jardines, las reuniones familiares o esa sensación de que algo está a punto de cambiar.
Nació en Nueva Zelanda en 1888 y murió con apenas 34 años pero dejó una obra que influyó profundamente en muchas escritoras de su época como Virginia Woolf.
Una mujer que se centraba en las emociones, los matices y todo lo que ocurre bajo la superficie.
Sus cuentos parecen sencillos hasta que una frase lo cambia todo.
Leer a Katherine Mansfield es descubrir que una historia no necesita grandes acontecimientos para resultar memorable.
Por eso Junio parece un buen momento para acercarse a ella. Porque sus historias invitan a detenerse, a observar, a leer más despacio, como quien pasea.
Si es la primera vez que lees a la autora, te recomendamos que empieces por Fiesta en el jardín, porque en estos relatos aparece todo lo que hace especial su escritura y porque nos recuerda que las historias más importantes a veces caben en unas pocas páginas.