Era imposible que la autora del mes de Agosto no fuera otra;
Una mujer que no escribía solo novelas de misterio..escribía sobre la naturaleza humana.
Con sus historias consigue que dudemos del mundo.
Sus novelas empiezan con una pregunta aparentemente sencilla —¿quién ha cometido el crimen?—, pero terminan hablando de algo mucho más complejo: las personas.
De lo que esconden.
De aquello que son capaces de hacer.
Y de lo difícil que resulta conocer realmente a alguien.
Agatha Christie nació en 1890, en la ciudad inglesa de Torquay y fue educada en casa por su madre, que prefería que aprendiera a través de la curiosidad y la imaginación antes que siguiendo un método rígido.
Desde muy pequeña inventaba historias y personajes. La escritura llegó casi de forma natural, aunque nadie podía imaginar que aquella niña terminaría convirtiéndose en la autora de misterio más leída de todos los tiempos.
Durante la Primera Guerra Mundial trabajó como enfermera y más tarde en una farmacia hospitalaria. Allí aprendió algo que acabaría convirtiéndose en una de sus señas de identidad como escritora: el conocimiento de los medicamentos y los venenos.
Ese detalle, que parecía formar parte únicamente de su trabajo, terminaría apareciendo una y otra vez en sus novelas, convirtiéndose en uno de los recursos más característicos de sus misterios.
En 1930 se casó con el arqueólogo Max Mallowan, y junto a él recorrió durante años Oriente Próximo. Aquellos viajes transformaron su forma de escribir.
Las excavaciones arqueológicas, los hoteles junto al desierto, los cruceros por el Nilo o los trayectos en tren inspiraron algunos de sus escenarios más memorables.
Christie observaba con atención todo lo que la rodeaba y después lo convertía en literatura. Por eso leerla también es viajar a hoteles elegantes, a países de África y Asia, a pequeños pueblos ingleses...
Hay un episodio de su vida que sigue despertando curiosidad casi un siglo después: En diciembre de 1926, Agatha Christie desapareció durante once días. Su coche apareció abandonado, se organizaron batidas de búsqueda y el caso ocupó las portadas de los periódicos británicos. Cuando finalmente fue encontrada en un hotel, registrada con otro nombre, nunca explicó públicamente qué había ocurrido.
Se ha hablado de un episodio de amnesia, de un profundo agotamiento emocional tras la muerte de su madre y la infidelidad de su primer marido, e incluso de una decisión consciente de desaparecer durante unos días pero lo cierto es que nunca quiso convertir aquel episodio en un espectáculo.
A lo largo de su carrera publicó más de 60 novelas, numerosos libros de relatos y obras de teatro, creó dos de los personajes más reconocibles de la literatura: el meticuloso Hércules Poirot y la perspicaz Miss Marple y ha vendido más de dos mil millones de ejemplares que continúan traduciéndose y reeditándose en todo el mundo.
Pero reducir Agatha Christie a las cifras sería quedarse solo con una parte de la historia.
Han pasado décadas desde que Agatha Christie escribió sus primeras novelas y, sin embargo, seguimos abriendo sus libros con la misma curiosidad.
Porque los buenos misterios nunca pasan de moda.
Y porque Christie entendió algo que trasciende cualquier crimen: que las personas somos imprevisibles.
Y quizá ahí, más que en cualquier asesinato, reside el verdadero misterio.
💡 Cinco curiosidades sobre Agatha Christie:
1 -Nunca obtuvo un título universitario
2- La obra de teatro La ratonera , inspirada en una de sus historias, es la que más tiempo ha permanecido en cartel de forma ininterrumpida en el mundo.
3- Era una apasionada de la arqueología y colaboraba en las excavaciones de su marido limpiando y catalogando piezas.
4- A pesar de ser una de las escritoras más famosas de su tiempo, aborrecía ablar en público.
5- Decía que las mejores ideas para sus novelas le llegaban siempre cuando fregaba los platos.